Cuando ya me marchaba del despacho de David, pude escuchar parte de la conversación que tenía mi hermanastra y su prometido, así que cuando me marche no cerre la puerta, ya que la deje entreabierta para seguir escuchando, aunque apenas se oía nada, pero de todas maneras estuve muy atenta.
—-- ¿Cómo está mi amorcito? — le pregunto Melody
—-- ¿Y a ti que te importa? — le contestó él
—- Hay David, como estamos hoy, ¿que te pasa cariño? — pregunto
—- Lo siento Melody, pero hoy no tengo un buen dia,