Después de darnos una refrescante y relajante ducha, David se marchó del dormitorio para ir a la cocina para preparar el café, Yo una vez que ya estaba vestida con la ropa que llevaba la noche anterior, me marché también del dormitorio hacia la cocina, viendo a David cuando entré, haciendo tortitas mientras ponía el café en las dos tazas que tenía preparadas encima de la isla de la cocina. Nada más entrar en aquella preciosa cocina, David se acercó hasta donde yo estaba, poniendo sus manos en m