Por un momento tuve que sentarme en una de las sillas que había, notando como una lágrima caía por mis mejillas ¿pero qué podía hacer?¿a que me tenía que enfrentar?David y Carlos siguieron hablando, teniendo que levantarme de aquella silla para escuchar bien lo que se decían los dos, arrimando mi oído todo lo que podía a aquella falsa pared.
—- David, no puedes pedirle a Keira que se divorcie de su marido ya que tu estas casado y Melody está embarazada — dijo Carlos
—- Yo te entiendo, pero ese