Su carnosa boca se abalanzó contra la mía devorandola de forma muy posesiva, su lengua me recorrió y mi cuerpo empezó a temblar teniendo que aferrarme a su cuello con mis brazos para no caer ni perder el equilibrio, separandonos cuando nos faltó el aliento, teniendo los dos la respiración entrecortada, aunque sabemos que toda la sala está llena de gente y mi reciente esposo está afuera, no nos importa a ninguno de los dos porque seguimos besándonos sin control mientras lo voy acariciando hasta