Al fin era libre, qué palabra tan tonta, no podía creer que las hubiese pensado, pero justamente en aquel instante, cuando tenía las manos libres
Cuando el doctor, al cual no le entendía una sola palabra, hablaba y hablaba sobre cómo debía cuidar sus brazos, por lo menos eso creía
Ella solo podía pensar en lo libre que era, ya tenía práctica con aquello de los masajes y la terapia, la había hecho tantas veces, sus dos brazos ya eran expertos en recuperarse
Zuri, solía preocuparse e indicar en m