No, tuvo muchísima suerte de que él hubiera cumplido su promesa y se hubiera mantenido alejado. Ella había firmado y devuelto los papeles de anulación. La maquinaria legal estaba en marcha. Ahora solo tenía que cumplir con esta obligación legal, esperar la fecha del juicio, y su matrimonio con Alexander Bolton se convertiría en un capítulo cerrado de su historia.
Decidida a encontrar el olvido, Isabella se giró de lado, cerró los ojos con fuerza e intentó conciliar el sueño, pero este seguía fr