—Por eso te llamo —sentenció Alan—. Ya tuviste dos semanas, Escorpión, más te vale tener algo para mí.
"¡Uff! Algo, mucho, muchísimo, y viene en forma de dirección", le dijo su hermano. "¿Y sabes qué es lo peor de todo? Que ni siquiera es tan inteligente el tipo. Te voy a mandar su nuevo domicilio,