La tensión podía cortarse en el ambiente, porque cuando Kristoff Dragonov hacía una afirmación como aquella, era porque algo muy jodido estaba a punto de pasar.
—¡¿Qué diablos pasa contigo?! —gruñó Mitch acercándose a él y mirándolo a los ojos.
—Justo lo que acabo de decirte, ya no me voy a escond