—¿Y si intentamos convencer a Grace? —preguntó Charlie porque ya no sabía en quién más pensar—. Es evidente que a mí me odia, pero a ti...
—¿A mí qué? —preguntó Mitch lleno de tensión, porque estaba seguro de que la muñequita votaría a favor de que la empresa se separara.
—Bueno... que ustedes se