Capítulo 249
Quería asfixiarlo salvajemente con sus propias manos. Ahogarlo lentamente, así... así...

—¡Rose! ¿Qué te hizo ese pobre ramo de flores?

—¡Jooooder qué susto! —se sobresaltó ella viendo entrar a su madre y tras ella un muy limpio y oloroso Karim que intentaba contener la risa por todos los medios.
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