Capítulo 250
—¡A ver si no va a ser un miserable grado de más lo único que tien...! —pero en el mismo momento en que le tocó la frente se dio cuenta de que sí estaba pasado con la temperatura. Soltó la cartera y le tocó con las dos manos las mejillas, el cuello, la nuca—. ¡Joder, Karim, sí que estás caliente...!