Una de sus manos atrapó su cara para que no pudiera escapar mientras hablaba sobre su boca y ella cerraba los ojos al sentir aquella presión contra la entrada de su sexo.
—¿Ya sabes lo que quieres, loca? ¿¡Eh!? ¿¡Tú sí lo sabes!? ¡Dime! ¡Dímelo Faith, qué es lo que quieres! —preguntó entre dientes