Capítulo 124
La psicóloga no podía decir que jamás hubiera visto a un niño llorar con tanta desesperación como aquella o a unos padres, biológicos o adoptivos, tan angustiados por el llanto de un niño. Sin embargo eso era lo normal para ella, era su trabajo. Así que le pidió a Alan que se sentara con él en uno d