Capítulo 33. Sólo seguí órdenes.
Romina se encontraba completamente impactada, el hombre que se encontraba frente a ella, era el mismo con el que había despertado esa tarde en que lo había perdido todo, ese mismo día que había dejado de ser una mujer casada para volverse una madre y huérfana, porque no solo había desaparecido el apoyo que tenía de parte de su en ese entonces esposo, sino que también había perdido a su familia.
Había perdido a su padre, lo único que la unía además de su dije, a su amada madre, ése hombre la ha