Cap. 29 Descuida, ¡yo te mantengo!
Uno de los hombres que habían enviado a auditar a Donald encontró en la computadora de la oficina un archivo que tenía el nombre Eva.
—Creo que encontré algo.
Le mostró a su superior y este asintió y llamó a Brenda.
—Señorita Novak, encontramos un archivo con el nombre de Eva.
—Perfecto, ábranlo y descubran si hay algo más.
Cerró complacida y su hermano la miró con curiosidad.
—¿Qué te hace tan feliz?
—No lo sé, siento que todo va a cambiar.
—Apolo no vale nada, hermana.
—Puede ser, pero su dine