Mundo de ficçãoIniciar sessão“Sí, amiga, perdón, es que las hormonas se me revolucionan. ¿Te imaginas a este macho alfa pecho peludo con un bebé en los brazos?” —. Siguió su conciencia, jugándole una mala pasada.
—Sí —contestó en voz alta y los ojos brillantes; los hermanos Storni voltearon a mirarla con rostro de interrogante—. Sí, sí…







