Mundo ficciónIniciar sesiónLa puerta frente a ellos se cerró de golpe cuando la delgada castaña huyó del lugar.
—Y así es como escapa siempre—susurró Milo llevándose las manos a la cabeza.
—Creo que deberías de ir tras ella.
—¿Creías que no iba a hacerlo?—preguntó antes de sonreír y salir de la oficina para perseguir a Natasha.—¡Espera ahí!—grit







