Nicanor le lanzó una mirada llena de dudas y le preguntó mientras la observaba:
—¿Por qué me llamas “hermano Nic”? ¿Me conoces? —dijo con una sonrisa—. ¿Por qué no recuerdo haber conocido a una chica tan guapa?
Noa: …
Noa no sabía cómo responder a ese “bromista” y solo le preguntó de nuevo:
—¿Dónde está Alex?
—Ah, ah. Está en el pabellón —respondió por fin Nicanor.
—¿El pabellón? —dijo Noa frunciendo el ceño. Parecía que la enfermedad de Alex era bastante grave.
— Sí, ¿no lo sabías? Se desmayó a