Originalmente, Alma tenía la intención de citarse con Noa en la cafetería, pero Álvaro Fernández la llamó de repente para decirle que el evento terminaba hoy temprano y le pidió que llevara a Noa a la habitación del hotel para esperar su regreso.
En consecuencia, Noa vino acá. Pero se quedó durante menos de diez minutos y estaba punto de marcharse.
Noa dijo con indiferencia:
—Da igual que nos veamos la semana que viene, déjale descansar cuando vuelva mi hermano.
—¿Entonces le pido al chófer que