En el lobby del hotel esperamos al director de la academia y al señor Robinson como quince o veinte minutos; tiempo que aprovechamos para conversar sobre nuestras apreciaciones de las conferencias, todos los conferencistas son expertos en el ramo del diseño, cada conferencia es un cúmulo más de conocimiento adquirido, salimos de allí con ganas de aprender más y más.
Al rato llegaron los directores.
—Muchachos disculpen la espera, ahora sí vamos a divertirnos un rato, Bianchi si