La vida no se detiene y yo tengo que seguir al compás de las horas del reloj, no me puedo detener.
Ya tengo a mi bebé en casa, el señor Angelo (el dueño del restaurante) aceptó que lo llevara conmigo a trabajar siempre y cuando no interrumpa mis horas de trabajo, la señora Isabella lo coloca en su coche (regalo de todos los empleados del restaurante) muy cerca de ella y los demás empleados me ayudan bastante, a la hora de alimentar el niño, ellos me relevan en mis tareas, todos me ay