Al otro lado, la trabajadora de Grupo García, después de colgar el teléfono, estaba un poco indecisa, sin saber si debía informar a su señor García sobre el mensaje que había recibido. Tal como el hombre del teléfono había dicho, si ella no comunicaba el mensaje al jefe y resultaba ser verdad, entonces definitivamente estaría en problemas.
La empleada del departamento de ventas tomó una decisión y con determinación marcó el número directo del jefe. Generalmente, solo los supervisores tenían este