¿Eso era todo? ¿Sólo por eso rechazó más de una decena de bocetos de Ricardo?
Ricardo miró incrédulo a Diego, sin poder evitar despreciarlo.
—Diego, ahí es donde te equivocas. No debes limitar a las mujeres a vestir lindo. Además, no usé tanta tela porque no iba a exponer partes indebidas. No mostré nada inapropiado.
Diego frunció el ceño hacia Ricardo, insatisfecho.
—¿Qué partes no se supone que debían verse? Vi diseños que mostraban la cintura, las muñecas, los muslos, los hombros. ¿No puedes