Mundo de ficçãoIniciar sessãoEstábamos abrazados tapados con una manta, me tenia entre sus piernas y sus brazos en mi cintura, el anochecer poco a poco llegaba y el sol se escondía en el mar, era una puesta maravillosa, escuchando las ráfagas de viento, el sonido que provocaba cada rama al chocar entre si, el océano, los pájaros... Era estar en un lugar mágico y me hizo olvidar absolutamete todo.
— No quiero irme — estábamos sentados en la arena frente al fuego, esta era la ultima noche aqui, habian sido dias mar







