Sus ojos se abrieron lentamente.
Todo parecía dar vueltas a su alrededor.
Anastasia, con dificultad, logró enfocar su entorno, dándose cuenta entonces de que estaba de nuevo en un hospital.
Habían pasado semanas sin saber lo que era ver algo más allá, de esas paredes blancas y austeras.
Aparentemente, la operación había sido todo un éxito, pero la recuperación le estaba costando demasiado.
El tratamiento posterior era fuerte y le hacía dudar de su decisión inicial.
«Sé fuerte, Anastasia. Sé fue