¿Qué tan maduro era un niño para poder transmitir tal inquietud?
A Madeline le dolió el corazón mientras besaba la mejilla del pequeño.
"Jack, te prometo que te diré a dónde voy la próxima vez. No haré que te preocupes más por mí, ¿de acuerdo?".
Jackson asintió y parpadeó con sus hermosos y grandes ojos.
"Mami, sé que los adultos tienen muchas cosas que hacer. Lo sé. Seré un niño bueno y atento para no causarle problemas a mami y a papi".
Madeline se entristeció aún más cuando escuchó esto.