"¿No puedo tener un bebé sin hablar con él?", preguntó ella con un tono perezoso, y su expresión era indiferente.
Adam frunció el ceño. "¿Puedes ser respetuosa cuando me hables?".
"Ja". Shirley se rio. "Parece que eres tú el que se niega a hablarme con respeto, Adam."
"...".
Adam se quedó sin palabras por un momento.
Era verdad que él había hecho que Shirley la pasara mal durante este período.
Sin embargo, eso se debió a las acciones y actitud de ella, las cuales él había encontrado muy