Jeremy siempre había pensado que él era de carácter tranquilo, pero en ese momento, había llegado a su límite.
Felipe se estaba dando por vencido. Como sobrino suyo, Jeremy estaba muy preocupado.
Jeremy sabía que si Felipe estuviese dispuesto, sin duda podría evitar la pena de muerte. Sin embargo, parecía que había aceptado su destino.
Él también estaba seguro de que tras reunirse con Cathy y saber que tenía dos hijos, Felipe aspiraría a seguir viviendo. Al contrario, el encuentro no hizo más