Sin saberlo, Felipe había estado caminando por un tiempo antes de detener sus pasos y levantar la mirada. Cuando alzó la vista, se dio cuenta de que todo lo que tenía enfrente era gris.
Realmente deseaba poder retroceder en el tiempo, pero ya era demasiado tarde.
Algunas cosas no podían volver a ser como eran después de que sucedieran.
Él cerró sus ojos, y su corazón se llenó de un arrepentimiento infinito.
"¡Felipe!".
De repente, una voz feroz interrumpió sus pensamientos.
Felipe abrió su