Jeremy miró fijamente al grupo de personas que se marchaban. No fue hasta que la multitud se dispersó que él salió de la habitación.
Tenía muy claro que, aunque se recuperara, nunca podría volver a estar con Madeline.
Las muertes de Eloise y Sean los mantendrían separados para siempre.
Su amor no lograría derribar tan alto muro, al menos no fácilmente.
También sabía que, por ahora, nadie podía curar el veneno desarrollado por Adam. Quizás el propio Adam tampoco tenía cura para él.
Jeremy ha