Loreta sonrió satisfecha al ver el silencio de Windy. Interpretó ese silencio como sumisión. Como rendición. Como un reconocimiento de que Windy conocía su lugar.
—Me alegra que hayamos podido hablar, señorita. —Loreta le dio una palmadita en el hombro a Windy con un gesto condescendiente—. Espero que tome una decisión sabia.
Loreta acababa de girarse para irse cuando una invitada conocida le hizo un gesto con la mano desde el otro lado de la sala. Loreta levantó su copa a modo de saludo y cami