Windy, todavía riendo, negó con la cabeza divertida.
—¿Saben qué? Las pequeñas rivalidades como la que muestran hoy pueden convertirse muy fácilmente en una relación amorosa. Es la fórmula clásica. Dos personas que discuten, que se culpan, pero que en el fondo se preocupan muchísimo el uno por el otro.
—¡NO! —exclamaron Riko y Lili otra vez al unísono.
Y otra vez se dieron cuenta de que habían respondido al mismo tiempo, por tercera vez.
Windy ya no pudo contener la risa.
***
Después de pasar v