Justo cuando Billy guardaba el collar en su bolsillo, se escuchó el sonido de la puerta de la habitación del señor Hadi abriéndose. Adam, de pie allí, miró hacia el armario entreabierto.
—¡Billy! ¡Estás ahí, ¿verdad?!
Billy, descubierto, tuvo que salir del armario.
—¡Ay, Adam es demasiado listo!
Adam se rió mientras sacaba a Billy de la habitación del señor Hadi.
—Vamos, sal. Mamá te estuvo buscando un montón.
Billy siguió a Adam fuera de la habitación del señor Hadi. En su bolsillo, el collar