En cuanto oyeron la voz de su madre, desde el teléfono de Davin, los seis niños se pelearon de inmediato, por coger aquel teléfono. Uno a uno, ellos hablaron con Windy, expresando su añoranza.
—¡Mamá! ¡Te echo de menos! Mamá, ven aquí, ¿vale? —dijo Donald.
—Mamá, ¿cuándo viene mamá? Quiero que mamá me lea un cuento —dijo Chester.
—Mamá, ¿por qué mamá no viene? ¿Es que mamá se ha perdido? ¿Vendrá mamá mañana? ¿Es que mamá aún nos quiere? —Evan bombardea con sus preguntas, que esta vez se mezclab