173. Colaboración con Tanjaya Group
Después de que Windy terminara de vestirse con aquella lujosa ropa, regalo de Davin, salió de la habitación, con pasos aún ligeramente vacilantes. Miró a izquierda y derecha del pasillo, esperando que no hubiera más guardaespaldas que volvieran a bloquearle el paso.
Pero quien apareció fue precisamente la sirvienta de antes, la que le había traído la ropa. Aquella mujer sonrió, amablemente, y le hizo una señal a Windy para que la siguiera.
—Señorita Windy, por favor, acompáñeme al comedor. El d