Los niños volvieron a sus actividades, pero los pensamientos de Windy no pudieron volver a estar tan tranquilos como antes. Las palabras de Wilson seguían dando vueltas en su cabeza. Intentó ignorarlas. Intentó convencerse a sí misma de que Fenita merecía lo que le estaba pasando. Intentó recordar todas las maldades que Fenita le había hecho en el pasado.
Pero el corazón de Windy, que en el fondo era tierno, no podía ignorar del todo el pensamiento de que Fenita quizás se estuviera muriendo en