La mirada de Davin, afilada y llena de amenaza, hizo que el cuerpo de Windy se sintiera helado en su sitio. Podía sentir el aura de furia que emanaba del hombre que tenía delante, y fue suficiente para hacerla retroceder un paso, por reflejo.
—¿De dónde vienes? —preguntó Davin, con una voz baja y fría. La pregunta parecía simple, pero, por su tono de voz, Windy supo que Davin estaba conteniendo su furia.
Aun así, Windy intentó ser paciente. No quería complicar una situación ya de por sí bastant