Punto de Vista de Carlos
Asedié los terrenos del palacio en mi nueva forma de lobo, sintiendo mi fuerza crecer a medida que la luna se elevaba más en el cielo nocturno. Me sentía fuerte y poderoso mientras mis patas recién formadas avanzaban lentamente a través de mi prisión.
No fue hasta que llegué al pasillo de retratos que me encontré con un guardia. Sus ojos se abrieron cuando me vio doblar la esquina y un gruñido salió de sus labios.
No me importó su advertencia, tenía cosas más importan