Nunca había visto a Lewis moverse tan rápido. Me reí de él mientras él usaba las toallas que había preparado para nosotros para absorber el agua que se había acumulado en el suelo, pero no cerró el grifo. Entré corriendo riendo, solo para resbalarme en el suelo y caerme sobre Lewis, quien a su vez, se resbaló y se estrelló contra la bañera llena, salpicando el agua por todos lados y empapandonos a los dos, inundando el suelo aún más y provocando aún más risas de mi parte.
"¡Oh, Dios mío!". Me r