Punto de Vista de Dylan
Habían pasado tres horas desde que me había despertado, la importancia de todo seguía dando vueltas en mi cabeza mientras Lewis y yo nos dirigíamos a la entrada del refugio seguro. Llevaba la camiseta y los pantalones cortos de Lewis, que me colgaban como una tienda de campaña debido a su tamaño y a mi desnutrición, un gorro de lana, proporcionado otro lobo, que me sujetaba el pelo y evitaba que se agitara con el viento, y unos zapatos negros sencillos adornaban mis pies