La visión del coche acercándose llena la mirada de Lovetta, quien observa con los ojos fijos en la imagen a través de la ventana de su guarida.
Su corazón late con fuerza, pero no de emoción. El odio burbujea dentro de ella, la ira y la frustración se entrelazan con un miedo profundo de no lograr su objetivo de consolidarse permanentemente en esta manada. Sus uñas se clavan en el alféizar de la ventana con fuerza.
Ella debería estar en ese coche, al lado de Miguel, demostrando lo digna y útil q