Es esa bruja Jane.
Kanu, Adán y Sofía estaban al lado de ellos mismos.
Todos los adultos estaban alborotados. Corrían y susurraban detrás de puertas cerradas, tratando de mantener la verdad en secreto, pero sabían que siempre lo conocían. Estaban bien despiertos cuando su mami echó a correr con su padre la noche anterior. Sabían que su hermana estaba en problemas y podían sentir el miedo de los adultos como si fuera el suyo propio.
Se habían quedado despiertos todo el tiempo que pudieron mantener los ojos abierto