Gerard se fue a la oficina en compañía de su padre, y Marianela baja para acompañar a su suegra a desayunar.
_Buenos días señora Sofía.
_Ya te dije que no me dijeras señora, dime Sofía solamente.
_Es que me da mucha pena la verdad_Le contesta Marianela_Mientras se queda parada frente a la mesa del comedor.
_Nada de eso, mejor siéntate y desayunamos, tenemos que hacer muchas cosas hoy.
_Si, Gerard me dijo que usted me ayudaría con lo de la boda religiosa.
_Si, ya verás que vamos a organizar una