Mundo ficciónIniciar sesiónStefan se paró de la mesa y comenzó a recoger los platos, intenté levantarme, pero Blake me mantuvo bajo sus brazos y casi inmovilizada.
—Déjame ayudarle—pedí, alejándome un poco para mirarlo a los ojos.
—No debes preocuparte por eso, hay una lavadora de platos—comentó Blake. Asentí, en