Mundo ficciónIniciar sesiónEn la fiesta…
Al buscar a Sarah, escuché voces provenientes de unos asientos alejados hacia un jardín de la locación, allí estaban Priscila y una muy tomada Sarah, y fue cuando escuché su confesión:
-Sarah no deberías de tomar tanto, los niños no deben verte en ese estado.
-Priscila amiga mía, si supieras todo lo que guardo en mí, y que ahora mismo siento que se desborda, pues el alcohol me está dando esa valentía que necesito para sacarlo.







