Mundo ficciónIniciar sesiónA la mañana siguiente amanecí junto a Akira, pero a pesar de lo que pasó la noche anterior, aún me siento molesta. Que no piense que así de fácil olvidaré lo que hizo. Me levanté de puntillas de la cama y fui al baño; al salir Akira ya estaba despierto esperando a que saliera. Tal parece que ya tiene medido todos mis movimientos.
—¿A dónde vas? ¿No piensas hablarme, corderito? — pregun






