—¿No puedes? —Susurra mirándome fijamente a los ojos. Lo miro con ternura.
Estaba tan sorprendida por su petición, que aún no podía responder. Porque la verdad si quisiera poder abrazarlo, dentro de mi hay una necesidad de darle lo que pide, me siento tan atraída por él y todo es sumamente confuso.
Christian me engañó, pero jura amarme, que fue una trampa y que soy lo más importante para él, mi esposo perfecto se declara humano. Ahora Max, que parecía hacerle honor a su apellido y ser un casa