El pasillo del hospital parecía más largo de lo normal mientras Sofía caminaba hacia la habitación de su hermana. Su corazón latía con fuerza, sabiendo que algo malo había sucedido. La llamada del hospital y la mirada grave de Alessandro la habían preparado para malas noticias, pero nada podría haberla preparado para el peso que sentía en su pecho en ese momento.
Al llegar, Alessandro la esperaba junto a la puerta, su rostro serio, pero su mirada estaba cargada de empatía. Sofía había aprendido