Siempre es difícil arrancar la semana después de pasar un fin de semana, aun asi por suerte la jordana laboral ya había llegado a su fin. Sentada al final del colectivo cada tanto bajaba la mirada para observar mis pies y moverlos, sentía un hormigueo recorriendo la parte baja de mi cuerpo provocado por el cansancio de estar tanto tiempo parada.
me decía a mí misma para darme ánimos agregue para bajarme esos mismos ánimos. Era una total flojera tener que levantarse para trabajar, más cuando son vacaciones de verano, pero sabía que mi yo del futuro me lo agradecería al tener ese refuerzo económico. Metí la mano al bolsillo para sacar mi celular y revisar los mensajes de Whatsapp, este fin de semana y en el descanso de mi trabajo aproveché para ponerme en contacto con todo mi grupo de amigos y organizar una salida. En síntesis, los mensajes que mande decían que nos juntemos en el Monumento a Güe