69. De camino a Mendoza
(De camino a Mendoza)
[Diego]
Entonces allá voy para mi bella Mendoza, con mi hermosa esposa que sé está muerta de miedo aunque no me lo dice. Desde muy temprano por la mañana, mientras yo fingía dormir, se levantó de la cama y salió a la sala, esta vez no la seguí, creo que necesita un momento a solas. La comprendo aunque ella piense que no, está asimilando una nueva vida, mi vida, y no se parece nada a la suya. Ella es más libre y de pronto siente que la encerré en una jaula de oro, pero sé